Planes adaptados a cada instalación
Organiza revisiones de producción, frío, climatización, servicios auxiliares y seguridad con frecuencias y responsables definidos.
Gestiona un mantenimiento trazable para una producción exigente. Coordina equipos, instalaciones y tareas críticas sin perder de vista la disponibilidad, la higiene ni el registro de cada intervención.
Organiza revisiones de producción, frío, climatización, servicios auxiliares y seguridad con frecuencias y responsables definidos.
Registra medidas, observaciones, fotografías y firmas desde el móvil para conservar un historial claro de la ejecución.
Relaciona causas, acciones y repuestos con el activo para reconocer fallos repetitivos y orientar mejoras técnicas.
| Área | Tipo de registro | Para qué sirve |
|---|---|---|
| Producción | Preventivos e intervenciones por línea | Demostrar el control de los equipos que contactan con producto |
| Frío y climatización | Revisiones y control de parámetros | Trazar el mantenimiento de la cadena de frío |
| Lubricación | Uso de lubricantes de grado alimentario (H1) | Justificar productos aptos en puntos con riesgo de contacto |
| Instalaciones y servicios | Inspecciones de agua, aire y auxiliares | Acreditar el estado de los servicios de apoyo |
Sí, en la parte que corresponde al mantenimiento: un GMAO conserva de forma ordenada las intervenciones, inspecciones y responsables por equipo y área, de modo que la evidencia del control de los activos está accesible cuando se solicita. No sustituye al sistema de autocontrol, pero le aporta trazabilidad.
Sí. Al asociar los materiales y repuestos a las órdenes de trabajo, queda registrado qué producto se ha empleado en cada intervención, lo que ayuda a justificar el uso de lubricantes aptos (categoría H1) en puntos con riesgo de contacto con el producto.
Habitualmente por áreas e instalaciones: líneas de producción, frío y climatización, servicios auxiliares y seguridad, cada una con sus frecuencias, checklists y responsables. Esa estructura permite mantener la disponibilidad sin perder el registro de higiene y seguridad.
Un preventivo bien planificado y un correctivo trazable reducen la frecuencia y el impacto de las averías. Analizar reincidencias por activo ayuda además a actuar sobre los equipos que más paradas provocan, aunque el resultado concreto depende del punto de partida de cada planta.