Preventivo alineado con producción
Programa revisiones por horas de uso, ciclos o calendario en prensas, robots, transportadores y utillaje, coordinando las paradas con la planificación.
En automoción una parada de línea se mide en piezas no producidas. Okron ayuda a planificar el preventivo y a resolver el correctivo sin perder trazabilidad.
Programa revisiones por horas de uso, ciclos o calendario en prensas, robots, transportadores y utillaje, coordinando las paradas con la planificación.
El personal avisa de una incidencia con activo y ubicación, y mantenimiento actúa con historial, instrucciones y repuestos a mano para recuperar la producción.
Analiza averías recurrentes, tiempos de parada y coste por equipo para priorizar mejoras y ajustar frecuencias de preventivo donde más impacta.
MTBF = Tiempo de funcionamiento de la línea ÷ Nº de paradas por fallo
Seguir el tiempo medio entre fallos por línea, y no solo por equipo aislado, ayuda a entender la fiabilidad del conjunto y a detectar qué línea concentra las interrupciones no planificadas.
EjemploEjemplo hipotético: una línea operativa 600 horas con 8 paradas por fallo tiene un MTBF = 600 ÷ 8 = 75 horas entre fallos.
En una línea de automoción el mantenimiento preventivo compite con la producción por el mismo recurso: el tiempo de línea parada. Intervenir con la línea en marcha no siempre es posible, y detenerla fuera de plan es costoso, así que la clave está en agrupar las tareas preventivas para que coincidan con las paradas ya previstas (cambios de turno, cambios de referencia o paros programados).
Para lograrlo, los planes se disparan por ciclos u horas de uso además de por calendario, de modo que la necesidad de intervención se conozca con antelación y pueda encajarse en la siguiente ventana de parada. Tener los repuestos y las instrucciones preparados antes de esa ventana evita que la parada se alargue.
El análisis posterior cierra el círculo: si una línea concentra fallos entre preventivos, conviene revisar la frecuencia; si las tareas preventivas apenas encuentran desgaste, quizá estén sobredimensionadas. Ajustar con datos evita tanto las averías por defecto como el coste por exceso de mantenimiento.
Coordinando las tareas preventivas con las paradas ya previstas (cambios de turno o de referencia, paros programados). Al disparar los planes por ciclos u horas de uso, la necesidad de intervención se conoce con antelación y puede encajarse en la siguiente ventana de parada con repuestos e instrucciones ya preparados.
Porque en una línea los equipos están encadenados y lo que afecta a la producción es la fiabilidad del conjunto. El MTBF por línea revela cuál concentra las interrupciones no planificadas y ayuda a decidir dónde reforzar el preventivo o el análisis de causas.
Permite mantener la ficha, el historial y los planes de robots, prensas y utillaje, con preventivos por ciclos de uso y trazabilidad de las intervenciones. Así se anticipan revisiones antes de que el desgaste provoque una parada no planificada.
Registrar la incidencia con activo y ubicación y dar al técnico acceso inmediato al historial, las instrucciones y los repuestos reduce el tiempo hasta la reparación. Analizar después las averías recurrentes permite actuar sobre las causas que más tiempo de línea cuestan.