Un catálogo organizado
Registra referencias, fabricantes, equivalencias, ubicaciones, precios y equipos compatibles para encontrar cada pieza rápidamente.
Conecta almacén y mantenimiento para conocer existencias reales, anticipar necesidades y entender el coste material de cada activo.
Registra referencias, fabricantes, equivalencias, ubicaciones, precios y equipos compatibles para encontrar cada pieza rápidamente.
Descuenta materiales desde la propia orden y conserva el coste real de repuestos utilizado en cada intervención.
Detecta artículos bajo mínimo, revisa rotación y consumo histórico y prepara reposiciones basadas en necesidad real.
| Clase | Peso sobre el valor del stock | Cómo gestionarla |
|---|---|---|
| A | Aprox. 70-80 % del valor con pocos artículos | Control estricto: mínimos ajustados y seguimiento frecuente |
| B | Aprox. 15-20 % del valor | Control intermedio: revisión periódica |
| C | Aprox. 5-10 % del valor con muchos artículos | Control ligero: reposición sencilla y mínimos holgados |
Punto de pedido = Consumo medio diario × Plazo de entrega + Stock de seguridad
Es el nivel de existencias en el que conviene lanzar la reposición para no quedarse sin pieza mientras llega el pedido. El stock de seguridad cubre la variabilidad del consumo y del plazo.
EjemploEjemplo hipotético: un consumo de 2 uds/día, un plazo de 10 días y un stock de seguridad de 5 uds dan un punto de pedido = 2 × 10 + 5 = 25 unidades.
Rotación = Consumo anual ÷ Stock medio
Indica cuántas veces al año se renueva el inventario. Una rotación muy baja señala capital inmovilizado en piezas que apenas se usan; una muy alta, riesgo de rotura de stock.
EjemploEjemplo hipotético: un consumo anual de 120 unidades con un stock medio de 20 da una rotación = 120 ÷ 20 = 6 veces al año.
Partiendo del consumo medio, del plazo de entrega del proveedor y de la criticidad del activo al que sirve. El punto de pedido combina esos factores con un stock de seguridad que absorbe la variabilidad, de modo que la reposición se lance antes de quedarse sin pieza.
Es un método para ordenar los repuestos según su peso económico: unos pocos artículos (clase A) concentran la mayor parte del valor del stock y merecen un control estricto, mientras que los de clase C se gestionan de forma más ligera. Ayuda a enfocar el esfuerzo donde más impacto tiene.
Porque así el descuento de stock ocurre en el momento del trabajo y, además, cada intervención acumula su coste real de materiales. Eso permite conocer el gasto en repuestos por activo y detectar equipos que consumen más de lo esperado.
Revisando la rotación del inventario: los artículos con rotación muy baja indican capital inmovilizado. Cruzar consumo histórico y mínimos ayuda a ajustar existencias y a no reponer piezas que ya no tienen demanda.